Vender a 49 euros en Francia y a 54 euros en Alemania no es un capricho: es la consecuencia de costes logísticos distintos, de un paisaje competitivo distinto y de tipos de IVA distintos. El problema es que PrestaShop no razona en precios por país. Razona en precio único, convertido por divisa y corregido por el IVA.
Esto es lo que permite realmente el sistema nativo, dónde se detiene y el punto normativo que la mayoría de tiendas ignora.
Lo que hace el sistema nativo
Existen tres mecanismos que se combinan.
La divisa. Cada divisa tiene un tipo de conversión aplicado al precio base. No fijas un precio en libras esterlinas: fijas un tipo, y PrestaShop calcula. El resultado da precios como 43,17 libras, que nadie muestra a propósito.
El IVA por país. Las reglas de impuestos se aplican según el país de entrega. El precio sin impuestos sigue siendo el mismo, solo varía el precio con impuestos. Un producto a 40 euros sin impuestos se convierte en 48 euros en Francia y 47,60 en Alemania.
El multitienda. Una tienda por país, cada una con su catálogo, sus precios y su dominio. Es la única vía nativa para fijar precios realmente distintos, y tiene un coste de gestión real.
La trampa del precio con IVA redondo
Es el punto que más sorprende. Quieres mostrar 49,90 euros en toda Europa, precio psicológico clásico. Con un precio sin impuestos único es imposible: los tipos de IVA difieren, luego los precios con impuestos difieren.
Para mostrar el mismo precio con impuestos en todas partes, el precio sin impuestos debe variar en sentido inverso al tipo de IVA. Tu margen pasa entonces a ser distinto de un país a otro, lo que es una decisión comercial a tomar con conocimiento de causa, no un efecto secundario que descubrir en la cuenta de resultados.
El razonamiento inverso es igual de válido: conservar el margen y aceptar precios con impuestos no redondos. No hay una respuesta buena universal, pero sí una mala práctica, la que consiste en no decidir.
Las cuatro palancas de diferenciación
- El precio específico por país. PrestaShop permite vincular un precio específico a un país dado. Es la palanca más directa, pero se configura producto por producto, lo que la hace impracticable más allá de unas decenas de referencias.
- El grupo de clientes. Un grupo por zona, con un descuento o un recargo global. Sencillo, pero supone que el cliente esté vinculado al grupo correcto, luego identificado, lo que excluye a los visitantes no conectados.
- El coeficiente por divisa. En lugar de un tipo de cambio estricto, aplicar un coeficiente comercial. Eso resuelve el problema de los precios no redondos pero solo diferencia por divisa, no por país: Francia, Alemania y España siguen con la misma tarifa.
- El multitienda. Control total, coste de gestión máximo. Cada modificación de catálogo debe replicarse, o heredarse con las precauciones que eso supone.
Precio por País, Tienda y DivisaUn precio justo, redondeado y rentable para cada país€89,00
El punto normativo que hay que conocer
El reglamento europeo sobre el bloqueo geográfico injustificado enmarca esta práctica desde 2018, y se malinterpreta con regularidad.
Lo que no prohíbe: ofrecer precios distintos según las versiones nacionales de tu sitio. Sigues siendo libre de tu política tarifaria por mercado.
Lo que prohíbe: impedir que un cliente acceda a otra versión de tu sitio por su nacionalidad, su lugar de residencia o el país de emisión de su tarjeta bancaria, y redirigirlo automáticamente sin su acuerdo. En concreto, un cliente francés debe poder consultar y pedir en tu tienda alemana, en condiciones alemanas, si lo desea, incluso con una tarjeta francesa.
La redirección automática por geolocalización hay que manejarla por tanto con cuidado: proponer, sí, imponer, no. Un banner que sugiere la versión local con un enlace para quedarse en la versión actual cumple la condición. Una redirección silenciosa no la cumple.
Detección del país y caché
Dos dificultades técnicas se acumulan en cuanto el precio depende del país.
La detección. Antes de que un cliente se conecte o haya indicado una dirección, su país solo puede deducirse de su dirección IP, con una fiabilidad imperfecta y una exactitud nula detrás de una VPN. El precio mostrado en navegación anónima es por tanto siempre una hipótesis. Debe poder corregirse mediante un selector visible, y el precio definitivo solo se fija al introducir la dirección de entrega.
La caché. Una página de producto en caché contiene un precio. Si ese precio depende del país, hay que segmentar la caché por país, lo que multiplica su volumen, o sacar el bloque de precio de la caché y cargarlo aparte. La primera opción es más simple, la segunda más económica.
Un síntoma clásico revela una caché mal segmentada: el primer visitante de una página desde un país dado ve el precio correcto, los siguientes ven el suyo.
La coherencia con los canales externos
Un punto que se descubre a menudo demasiado tarde. Si tus precios varían por país, tus feeds de producto deben variar de la misma forma. Un feed de Merchant Center que anuncia 49 euros para una página que muestra 54 provoca un rechazo, y los rechazos repetidos pueden suspender la cuenta.
La regla es generar un feed por país objetivo, alimentado por la misma fuente que la visualización, nunca por una exportación congelada.
Montar la diferenciación
El módulo Precios por País, Tienda y Divisa trata esta necesidad en PrestaShop 8 y 9: reglas de precio por país y por divisa aplicadas en masa en lugar de producto por producto, coeficiente de margen, redondeo psicológico por divisa y coherencia de la visualización entre catálogo, ficha y carrito.