Desde la transposición de la Directiva Ómnibus, todo anuncio de reducción de precio debe indicar el precio anterior más bajo aplicado durante los últimos treinta días. Ni el precio de catálogo, ni el precio recomendado, ni el precio previo a la promoción: el más bajo efectivamente aplicado en ese periodo.
La regla parece simple. Su puesta en práctica supone un dato que la mayoría de las tiendas no conserva.
Qué dice el texto
La Directiva europea 2019/2161 se ha transpuesto al derecho español, con la regla incorporada a la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. El principio es el siguiente: cuando un profesional anuncia una reducción de precio, indica el precio anterior, definido como el precio más bajo que ha aplicado a todos los consumidores durante los treinta días anteriores a la aplicación de la reducción.
Dos precisiones cuentan. El precio de referencia es propio de tu tienda, no se trata de un precio de mercado ni de un precio recomendado. Y se calcula respecto a todos los consumidores, lo que excluye los precios reservados a un grupo restringido.
Qué constituye un anuncio de reducción
El ámbito de aplicación es más amplio de lo que se piensa, y ahí están la mayoría de los incumplimientos.
Están afectados: un precio tachado junto al precio actual, un porcentaje de descuento mostrado, un importe de ahorro, una mención del tipo precio rebajado, promoción u oferta especial, siempre que sugiera una bajada respecto a un precio anterior.
No están afectados: un precio bajo permanente sin referencia a un precio anterior, una comparación con un precio recomendado por el fabricante siempre que esté claramente identificado como tal y no se presente como tu precio habitual, y las ofertas de fidelidad personalizadas no generalizadas.
El caso ambiguo más frecuente es el de los distintivos. Mostrar «chollo» u «oferta» en una ficha, sin precio tachado, sugiere de todos modos una reducción. La prudencia aconseja tratar esas menciones como anuncios de reducción.
Conformidad Directiva Omnibus (Precio Anterior) PrestaShopDirectiva Omnibus, cumplimiento automático€79,00
Calcular el precio de referencia
Cuatro preguntas se plantean en la práctica, y no todas tienen una respuesta evidente.
¿Con qué granularidad? Por producto vendible, por tanto por variante cuando las variantes tienen precios distintos. Una talla XL vendida más cara tiene su propio historial.
¿Qué precios contar? Todos los precios aplicados al conjunto de los consumidores, incluidas las promociones anteriores, las ventas flash y los precios resultantes de reglas de carrito aplicadas automáticamente. Un código promocional introducido manualmente por el cliente es un caso más discutible, pero un código difundido públicamente a todos entra de lleno en el cálculo.
¿Y los precios por grupo? Una tarifa reservada a los miembros de un programa de fidelidad restringido no rebaja el precio de referencia general. Una tarifa aplicada automáticamente a todos los visitantes, sí.
¿Sobre qué periodo exactamente? Los treinta días anteriores a la aplicación de la reducción, no treinta días deslizantes durante la operación.
Las excepciones
Tres situaciones salen del régimen general.
Los productos perecederos. Los productos susceptibles de deteriorarse o caducar rápidamente escapan a la obligación, lo que apunta típicamente al fresco y al ultrafresco.
Los productos a la venta desde hace menos de treinta días. No puedes mostrar un historial que no existe. El uso consiste en indicar el precio de referencia sobre el periodo efectivamente transcurrido desde la puesta a la venta, mencionándolo.
Las reducciones progresivas. Cuando una reducción aumenta de forma continua y sin interrupción, como durante las rebajas, el precio de referencia puede seguir siendo el aplicado antes de la primera bajada. Es lo que permite mostrar un descuento creciente durante todo el periodo de rebajas sin que la primera rebaja se convierta en la nueva referencia.
Esta última excepción es valiosa y a menudo ignorada. Supone que las bajadas se encadenan sin retorno al precio completo entre dos rebajas.
La historización, la verdadera dificultad
PrestaShop no conserva el historial de precios. Cuando modificas un precio específico, el antiguo desaparece. Sin historial, no puedes ni calcular el precio de referencia ni justificarlo en una inspección.
Lo que la historización debe registrar: la fecha y la hora del cambio, el producto y la variante afectados, el precio aplicado y su origen, precio base, precio específico o regla de carrito.
Punto importante: empieza ahora. Un historial construido hoy te da un precio de referencia explotable dentro de treinta días. Un historial que empieces la víspera de las rebajas no te servirá de nada.
La visualización
La mención debe ser legible y estar cerca del precio promocional. Una formulación corriente: «Precio más bajo aplicado durante los últimos 30 días: 49,90 euros».
Tres precauciones. El precio de referencia mostrado debe ser el calculado, no el precio tachado habitual: ambos difieren en cuanto ha habido una promoción reciente. La mención debe aparecer en todos los lugares donde se anuncia la reducción, incluidos los listados de categoría y los bloques de destacados, no solo en la ficha. Y el porcentaje mostrado debe calcularse a partir del precio de referencia, si no es falso.
Inspecciones y sanciones
El incumplimiento entra en las prácticas comerciales engañosas. Las inspecciones de las autoridades de consumo sobre este punto son regulares, y especialmente intensas durante los periodos de rebajas y el Black Friday.
La inspección es simple de llevar a cabo: el inspector anota los precios mostrados en varias fechas y los compara con lo que la tienda anuncia como precio de referencia. Una tienda sin historización no puede defenderse, ni siquiera de buena fe.
El módulo Conformidad Directiva Ómnibus trata este punto en PrestaShop 8 y 9: historización automática de precios por producto y por variante, cálculo del precio más bajo en treinta días, visualización de la mención en la ficha y en los listados, y gestión de las reducciones progresivas durante las rebajas.